Si la semana pasada eras el perfecto anfitrión, esta te ofrezco jugar el rol contrario: el del perfecto/a invitado/a. ¿Te apuntas a sentirte recibido por tus amigos en su casa y que tu excelente tacto y comportamiento logren que tus anfitriones quieran adoptarte para siempre?
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No acaparar espacio
ni llevar equipaje excesivo |
Llegada y acomodamiento. Lo ideal es que llegues con el
equipaje adecuado dependiendo del tiempo de tu estancia y no con los baúles de la Piquer. Si quieres aprender a hacer bien la maleta
puedes pinchar aquí. Cuando te instales en tu habitación coloca la ropa ordenadamente en el armario y no dejes maletas por medio. Tampoco acapares todo el
cuarto de baño con tus productos de aseo personal, sobretodo si has de compartirlo con el dueño o algún miembro de su familia. Tampoco dejes
cosas fuera de su sitio ni invadas los espacios comunes de la casa y mantén siempre tu habitación ordenada y ventilada y, por supuesto, con la cama hecha. Además, recuerda, no estás en tu casa, pero has de cuidarlo todo como si fuera tuyo. Entiendo que tú lo haces en tu propio hogar.
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Salir por la noche,
pero no quedarse dormido/a |
Confianza. Esta pauta, aunque también dependerá del grado de conocimiento mutuo, como es lógico,
la marcará el/la anfitrión/a. Toda casa tiene unos horarios, unas normas de comportamiento, una manera de vestirse... Mira siempre qué hace tu anfitrión y acertarás. Si damos por supuesto que los
horarios del lugar son "normales", será bueno que te acostumbres a levantarte y acostarte a la misma hora que los demás, a no ser que una noche estés muy cansado y te retires con las prudentes disculpas. Si te prestan un juego de llaves y una noche llegas tarde, no sólo no harás ruido al llegar sino que, por muy agotado que estés, no se te pegarán las sábanas al día siguiente sino que acudirás a desayunar a la hora habitual. Lo mismo sucederá con el resto de comidas. Si un día te vas a ausentar o a llegar tarde por algún motivo, avisarás con tiempo suficiente para que no te esperen.
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Respetar el dress code en todo momento |
De igual manera ocurrirá con las
normas y usos de la casa, que incluyen la
manera de vestir. Si en casa no están con zapatillas, tú llevarás zapatos; si nadie se pone el pijama hasta el momento de irse a la cama, tú permanecerás vestido con ropa de día; si la anfitriona no realiza topless en la piscina de su casa, tú no te quitarás ninguna prenda del biquini y si vais juntas a la playa le preguntarás si le molesta que tú lo hagas; si se arreglan de modo especial para el almuerzo o la cena, haz tú lo mismo; por mucha confianza que tengas no salgas del cuarto de baño únicamente con una toalla ni te pasees con rulos si eres chica o con la cema de afeitar en la cara si eres chico. No te preocupes, porque si tienes un buen anfitrión, este te hará sentir como en casa -si quieres recordar al perfecto anfitrión
pincha aquí.-, para que tu estancia sea cómoda y agradable.
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Confianza para ayudar, pero no familiaridades |
Una buena manera de integrarte en la casa y el ambiente familiar es
involucrarte en las tareas domésticas, siempre y cuando te lo permitan. Puedes cocinar un día para ellos o hacer ese pastel que tan bien te sale. Otras tareas menos agradables son fregar los platos o limpiar tu habitación, pero, a veces y especialmente en verano en que todos estamos más cansados por el calor, son muy de agradecer. Puede que si pasas unos cuantos días, en algún momento te
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No fisgar armarios |
quedes solo/a en casa. Por favor,
no se te ocurra fisgar por los armarios de la cocina o el cuarto de baño ni mucho menos por los del resto de los dormitorios y además probarte los trajes de tu anfitrión o los vestidos de tu anfitriona. Aunque te sientas como en casa, recuerda que no es tu casa, que son dos conceptos diferentes.
Respeta la intimidad de las personas que te acogen con confianza.
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Planes conjuntos
Planes independientes |
Planes. Seguramente tus anfitriones te presentarán a sus amistades y te invitarán a participar de sus actividades familiares y sociales. Es de buen tono que
compartas con ellos algunos momentos, sobretodo al principio de tu estancia, pero debes conjugar esto con la
libertad suficiente como para programarte otras cosas que quieras llevar a cabo, como excursiones o pequeñas salidas a solas. Para esto
pídele a tu anfitrión que te facilite un plano del lugar, qué lugares son hermosos de visitar, dónde puedes ir de compras y/o adquirir regalos para tus seres queridos. Cuando salgas a tomar algo con tu "nuevo" círculo social
déjate invitar, al menos, la primera vez. Las siguientes, si las otras personas insisten en pagar no te muestres reacio. Es una forma más de agradecer la hospitalidad que te brindan.
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Agasajar a tus anfitriones |
Agasajos. Siempre que alguien llega a una casa es aconsejable hacerlo con algo en las manos. Tu anfitrión/a se sentirá feliz si
le llevas un regalo, no importa la cuantía del presente sino el detalle. Si vas a pasar unos días en vez de una velada, sería muy bueno que tuvieras la delicadeza de portar contigo algo para tus anfitriones. Puede ser
un presente escogido del gusto de ellos o quizás otro tipo de obsequio, de esos que siempre suelen ser bienvenidos y muy acordes con la situación, como, por ejemplo, un
buen vino o cualquier otro
producto gastronómico con Denominación de Origen o típico de tu tierra si cambias de Comunidad Autónoma.
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Agradecer la hospitalidad |
Todo el mundo agradece este tipo de finezas para el paladar y, más aún nosotros, los españoles. Si optas por el vino, has de ser muy cuidadoso, pues los cambios de temperatura bruscos y los transportes incorrectos podrían deteriorarlo. Para ahondar en el mundo del vino,
pincha aquí. Si durante tu estancia allí sales de compras siempre puedes regresar con
unas flores frescas, unos dulces o otra cosa que sea bonita y haga la vida más agradable. Cuando te marches,
escríbeles una carta o un tarjetón -no un e-mail- de agradecimiento por su hospitalidad. Esta puede ir acompañada de
unas flores o una planta, por ejemplo, si no les regalaste nada allí. La llamada de teléfono es válida dependiendo del grado de confianza.
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No abusar del tiempo ajeno |
Tiempos. Nunca permanezcas más tiempo del estipulado en un principio; sería abusar a de la amabilidad de las otras personas. Quédate sólo si te lo piden y ves que su "insistencia" es sincera, porque os quedan muchos planes por hacer o estáis disfrutando tanto que a ambas partes os da pena separaros. No te sientas nunca obligado a alargar tu estadía. Todo el mundo comprenderá que, por muy grata que haya sido, tienes otros planes para los próximos días. Siempre quedará
la opción de volver en otro momento y haberse quedado con ese buen sabor de boca en lugar de aborrecer esas vacaciones.
1. Llegar con las manos vacías.
2. Salir con poca ropa del cuarto de baño o de tu habitación.
3. Fisgar en sus armarios y cajones.
4. Decidir por tu cuenta quedarte más días de los previstos.
5. ¡Por favor, no intentes ligarte al anfitrión o anfitriona delante de las narices de su cónyuge (o detrás)!
Y siendo el invitado perfecto... ¡A disfrutar!
Jajajaja!! Muy bueno lo de "¡Por favor, no intentes ligarte al anfitrión o anfitriona delante de las narices de su cónyuge (o detrás)!
ResponderEliminar¡Cuánta gente tendría que leer tu post y aprender a respetar y a comportarse! (Creo que no es la primera vez que comento esto en tu blog).
Muy buenos consejos.
Un abrazo
Gracias, Mariló Mascuñán.
EliminarYo conozco algún caso que acabó mal en ese sentido.
Supongo que las mismas que yo he escrito en eltuyo "cuánto aprendo" :)
Un abrazo.
ResponderEliminarDe diez, me ha encantado esta entrada: fresca y amable, práctica y muy con los pies en el suelo. ¡Estoy, casi casi, por invitarte a casa...! ;)
Besotes.
Gracias, Alejandro.
EliminarCasi, casi... porque sólo llevo sombrerera cuando es estrictamente necesario.
Un abrazo.
Unos consejos muy útiles, ya que a veces nos perdemos en el exceso de confianza y hacemos cosas que no deberíamos o que vemos como lo más natural.
ResponderEliminarxoxo
BlueDressedDoll
Gracias, Blue Dressed Doll.
EliminarTienes toda la razón y me alegra que mi entrada te sea de utilidad.
Un abrazo.
Jajajajajaja qué gracia me hace siempre lo de "lo que no debes hacer", sobre todo lo de ligarse al anfitrión... ¡Seguro que hay gente que lo hace!
ResponderEliminarGeniales consejos, como siempre ;)
¡Besitos!
milowcost●
Gracias, Carmen (milowcost).
EliminarComo le he comentado a Mariló, no sería el primer ni, por desgracia, el último caso.
Un abrazo.
tienes toda la razon del mundo.. un post lleno de buenos consejos...besos laura
ResponderEliminarfashionhadas.blogspot.com
ya de vuelta¡¡¡¡
Gracias, Laura (fashionhadas):
EliminarMe alegra que te guste y te sirva.
Un abrazo.
me ha encantado como lo describes, es ideal! cuantas veces me he encontrado con "cosillas" tal como las describes, en fin, Educación y corrección!!
ResponderEliminarAh y me ha encantado lo de no ligarte a tu anfitrion ajajjaa
besos
mjose
http://unpaseodiarioxlavida.blogspot.com.es/
Gracias, MatriaJose(unpaseoxlavida):
EliminarSon cuestiones básicas, pero cuántas veces se nos olvidan o nos las saltamos a la torera...
Ya he comentado que lo de ligarse al anfitrión suena gracioso, pero no es ciencia ficción.
Un abrazo.
Me gustan taaaanto siempre tus textos. Leyendo éste, creo que no soy mala invitada.
ResponderEliminarMe he reído un montón al principio. Una de las anécdotas favoritas de mi madre es contar que una de mis amigas, que no es santo de su devoción, vino a mi casa un par de días con una maleta... ¡de las de facturar!.
Un besazo.
Gracias, the ROOM:
EliminarEntonces te invitaré... pero no traigas la maleta de la amiga de tu madre, por favor ;)
Un abrazo.
¡Me encantan estos consejos! Tienes toda la razón y he asentido cada una de tus palabras, auque algunas, como la de ligarte al anfitrión me han hecho soltar alguna risilla... ¡jiji!
ResponderEliminar¡Te sigo!
Un beso
http://blog.tuplanbe.com/
Gracias, tuplanbe.
EliminarMe alegra que te guste y, aunque suene cómico y la imagen sea de una serie de televisión, lo que cuento se da.
Un abrazo.
Perfecto como siempre e instructivo... Hay un par de cosillas además que has contado que en fin... ejemplos "sufridos" por nosotros en su caso en cuanto a invitados... Invitados que alargan demasiado su estancia y no saben cuando deben irse... o de los de "andar por tu casa como por su casa"... :-) En fin... :-)
ResponderEliminarSergio y Cristina&Mageritdoll
Gracias, Sergio y Cristina & Margerit.
EliminarRecuerdo la mala experiencia que me comentasteis en la anterior entrada.
Me ayuda y me parece enriquecedor que contéis vuetras propias vivencias en este espacio, porque eso también ayuda a abrir los ojos a otros, cuando ven que realmente pasan estas cosas u otras.
Dos abrazos.
Qué bueno el punto 5 de lo que no hay que hacer! jajaja. Te imaginas? :)
ResponderEliminarxoxo
B* a la Moda
Gracias B* a la Moda.
EliminarNo es que me lo imagine, es que conozco casos :(
Un abrazo.
Prometo no hurgar en los armarios, me costará, pero no puedo prescindir de abrir los productos cosméticos de mi anfitrión y oler su aroma, manías!
ResponderEliminarUn abrazo!
Gracias Nan de Bil.
EliminarTodos tenemos manías, pero habría que luchar por eliminar las que "atentan" contra la intimidad de los demás.
Un abrazo.
Pufff, a mí me cuesta un montón eso de la "adaptación"... me pongo tan nerviosa con eso de meter la pata en el sentido que comentas de ponerse las zapatillas de casa o seguir con zapatos de la callle... (porque tan malo creo que es una cosa como la otra si tus anfitriones hacen lo contrario) que llego a agobiarme y creo que me pongo en plan "investigadora privada" a observar cada uno de sus movimientos. Y no es por falta de confianza, pero es que en cada casa, de puertas para adentro, se vive de una forma totalmente distinta.
ResponderEliminarAsí que nada, al menos me quedo con la alegría de que apoyas (hasta cierto punto, imagino) lo de fijarse en lo que hacen tus anfitriones para copiarles...
Un saludo,
Mario de la Renta
Gracias, Mario de la Renta.
EliminarYa sabes: "Donde fueres, haz lo que vieres", con excepciones, claro, porque si tu anfitrión sólo se ducha una vez a la semana... Casi eres tú la que ya no vuelve ;)
Un abrazo.
acabo de conocer tu blog y da gusto como escribes. no podría estar más de acuerdo.. a veces se hacen barbaridades abusando de la hospitalidad de los anfitriones!
ResponderEliminarespero que puedas pasarte por mi blog para conocerlo tambien! Un beso
laflordelys.com
Helena
Gracias, Helena (laflordelys).
EliminarSí, hay que saber estar cada uno en su sitio y no siempre es fácil.
Me pasaré por tu blog en cuanto pueda.
Un abrazo.
¡Muy interesante! Desde luego que mucha gente debería leerlo todos los días y tenerlo muy presente.
ResponderEliminarGracias, Abriendo mi armario.
EliminarNo sé si todos los días, pero al menos no olvidarse de cuestiones fundamentales de respeto hacia los demás.
Un abrazo.
Yo no soy la invitada perfecta pero casi jejejeje!! Buen post.
ResponderEliminarUn saludo de http://unaimagenunescaparate.blogspot.com INSPIRACIÓN PARA TU BODA!!
Gracias, Anerol (unaimagenunescaparate):
EliminarSiempre se puede mejorar ;)
Un abrazo.
Hola!! A mi la verdad es que no me gusta mucho ir de invitada... prefiero irme a un hotel. Es algo raro, porque sí que me gusta tener invitados, pero en cuanto lo soy yo me siento muy muy incómoda.
ResponderEliminarEn fin, si me encuentro en la situación tendré en cuenta tus recomendaciones :)
Saludos!!
de lo mejor.
ResponderEliminarHola
ResponderEliminarTus consejos me ha parecido muy interesantes !!
Yo tengo un blog de moda , que tal sinos seguimos mutuamente¿?
http://wheniretiremyhair.blogspot.com.es/
Espero tu respuesta en mi blog!
Adios.