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lunes, 17 de septiembre de 2012

PIJAMA PARA DOS

En este blog he escrito sobre bodas en varias ocasiones. También sobre las vacaciones. Y asimismo sobre la convivencia. Hoy me toca escribir sobre las tres cosas juntas, aunque se sucederán en el orden antes mencionado: boda (la mía), vacaciones (luna de miel) y convivencia (la de mi futuro matrimonio). Por estas tres razones que, en resumen, son una sola, estaré ausente del blog hasta noviembre. Os seguiré cuando pueda estos últimos días de mi soltería. Y regresaré, con mi nuevo cambio de estado y de vida, con bríos nuevos. Os emplazo a continuar leyéndome, si queréis, en el mes de noviembre. Gracias a todos cuantos me seguís con interés.

lunes, 3 de septiembre de 2012

EN EL REINO INDEPENDIENTE DE TU CASA


Si la semana pasada eras el perfecto anfitrión, esta te ofrezco jugar el rol contrario: el del perfecto/a invitado/a. ¿Te apuntas a sentirte recibido por tus amigos en su casa y que tu excelente tacto y comportamiento logren que tus anfitriones quieran adoptarte para siempre?


No acaparar espacio
ni llevar equipaje excesivo


Llegada y acomodamiento. Lo ideal es que llegues con el equipaje adecuado dependiendo del tiempo de tu estancia y no con los baúles de la Piquer. Si quieres aprender a hacer bien la maleta puedes pinchar aquí. Cuando te instales en tu habitación coloca la ropa ordenadamente en el armario y no dejes maletas por medio. Tampoco acapares todo el cuarto de baño con tus productos de aseo personal, sobretodo si has de compartirlo con el dueño o algún miembro de su familia. Tampoco dejes cosas fuera de su sitio ni invadas los espacios comunes de la casa y mantén siempre tu habitación ordenada y ventilada y, por supuesto, con la cama hecha. Además, recuerda, no estás en tu casa, pero has de cuidarlo todo como si fuera tuyo. Entiendo que tú lo haces en tu propio hogar.

Salir por la noche,
pero no quedarse dormido/a
Confianza. Esta pauta, aunque también dependerá del grado de conocimiento mutuo, como es lógico, la marcará el/la anfitrión/a. Toda casa tiene unos horarios, unas normas de comportamiento, una manera de vestirse... Mira siempre qué hace tu anfitrión y acertarás. Si damos por supuesto que los horarios del lugar son "normales", será bueno que te acostumbres a levantarte y acostarte a la misma hora que los demás, a no ser que una noche estés muy cansado y te retires con las prudentes disculpas. Si te prestan un juego de llaves y una noche llegas tarde, no sólo no harás ruido al llegar sino que, por muy agotado que estés, no se te pegarán las sábanas al día siguiente sino que acudirás a desayunar a la hora habitual. Lo mismo sucederá con el resto de comidas. Si un día te vas a ausentar o a llegar tarde por algún motivo, avisarás con tiempo suficiente para que no te esperen.
Respetar el dress code en todo momento
De igual manera ocurrirá con las normas y usos de la casa, que incluyen la manera de vestir. Si en casa no están con zapatillas, tú llevarás zapatos; si nadie se pone el pijama hasta el momento de irse a la cama, tú permanecerás vestido con ropa de día; si la anfitriona no realiza topless en la piscina de su casa, tú no te quitarás ninguna prenda del biquini y si vais juntas a la playa le preguntarás si le molesta que tú lo hagas; si se arreglan de modo especial para el almuerzo o la cena, haz tú lo mismo; por mucha confianza que tengas no salgas del cuarto de baño únicamente con una toalla ni te pasees con rulos si eres chica o con la cema de afeitar en la cara si eres chico. No te preocupes, porque si tienes un buen anfitrión, este te hará sentir como en casa -si quieres recordar al perfecto anfitrión pincha aquí.-, para que tu estancia sea cómoda y agradable.
Confianza para ayudar, pero no familiaridades
Una buena manera de integrarte en la casa  y el ambiente familiar es involucrarte en las tareas domésticas, siempre y cuando te lo permitan. Puedes cocinar un día para ellos o hacer ese pastel que tan bien te sale. Otras tareas menos agradables son fregar los platos o limpiar tu habitación, pero, a veces y especialmente en verano en que todos estamos más cansados por el calor, son muy de agradecer. Puede que si pasas unos cuantos días, en algún momento te
No fisgar armarios
quedes solo/a en casa. Por favor, no se te ocurra fisgar por los armarios de la cocina o el cuarto de baño ni mucho menos por los del resto de los dormitorios y además probarte los trajes de tu anfitrión o los vestidos de tu anfitriona. Aunque te sientas como en casa, recuerda que no es tu casa, que son dos conceptos diferentes. Respeta la intimidad de las personas que te acogen con confianza.

Planes conjuntos
Planes independientes
Planes. Seguramente tus anfitriones te presentarán a sus amistades y te invitarán a participar de sus actividades familiares y sociales. Es de buen tono que compartas con ellos algunos momentos, sobretodo al principio de tu estancia, pero debes conjugar esto con la libertad suficiente como para programarte otras cosas que quieras llevar a cabo, como excursiones o pequeñas salidas a solas. Para esto pídele a tu anfitrión que te facilite un plano del lugar, qué lugares son hermosos de visitar, dónde puedes ir de compras y/o adquirir regalos para tus seres queridos. Cuando salgas a tomar algo con tu "nuevo" círculo social déjate invitar, al menos, la primera vez. Las siguientes, si las otras personas insisten en pagar no te muestres reacio. Es una forma más de agradecer la hospitalidad que te brindan.

Agasajar a tus anfitriones
Agasajos. Siempre que alguien llega a una casa es aconsejable hacerlo con algo en las manos. Tu anfitrión/a se sentirá feliz si le llevas un regalo, no importa la cuantía del presente sino el detalle. Si vas a pasar unos días en vez de una velada, sería muy bueno que tuvieras la delicadeza de portar contigo algo para tus anfitriones. Puede ser un presente escogido del gusto de ellos o quizás otro tipo de obsequio, de esos que siempre suelen ser bienvenidos y muy acordes con la situación, como, por ejemplo, un buen vino o cualquier otro producto gastronómico con Denominación de Origen o típico de tu tierra si cambias de Comunidad Autónoma.
Agradecer la hospitalidad
Todo el mundo agradece este tipo de finezas para el paladar y, más aún nosotros, los españoles. Si optas por el vino, has de ser muy cuidadoso, pues los cambios de temperatura bruscos y los transportes incorrectos podrían deteriorarlo. Para ahondar en el mundo del vino, pincha aquí. Si durante tu estancia allí sales de compras siempre puedes regresar con unas flores frescas, unos dulces o otra cosa que sea bonita y haga la vida más agradable. Cuando te marches, escríbeles una carta o un tarjetón -no un e-mail- de agradecimiento por su hospitalidad. Esta puede ir acompañada de unas flores o una planta, por ejemplo, si no les regalaste nada allí. La llamada de teléfono es válida dependiendo del grado de confianza.

No abusar del tiempo ajeno
Tiempos. Nunca permanezcas más tiempo del estipulado en un principio; sería abusar a de la amabilidad de las otras personas. Quédate sólo si te lo piden y ves que su "insistencia" es sincera, porque os quedan muchos planes por hacer o estáis disfrutando tanto que a ambas partes os da pena separaros. No te sientas nunca obligado a alargar tu estadía. Todo el mundo comprenderá que, por muy grata que haya sido, tienes otros planes para los próximos días. Siempre quedará la opción de volver en otro momento y haberse quedado con ese buen sabor de boca en lugar de aborrecer esas vacaciones.

LO QUE NUNCA DEBES HACER



1. Llegar con las manos vacías.
2. Salir con poca ropa del cuarto de baño o de tu habitación.
3. Fisgar en sus armarios y cajones.
4. Decidir por tu cuenta quedarte más días de los previstos.
5. ¡Por favor, no intentes ligarte al anfitrión o anfitriona delante de las narices de su cónyuge (o detrás)!

Y siendo el invitado perfecto... ¡A disfrutar!





lunes, 27 de agosto de 2012

BIENVENIDOS AL REINO INDEPENDIENTE DE MI CASA


Estas vacaciones has decidido invitar  por unos días a un/a amigo/a (amigos) a esa casa tan acogedora que tienes en la playa, la montaña o en tu preciosa ciudad, llena de rincones maravillosos que visitar, que para eso es la tuya y quién mejor que tú para mostrarla. ¿Ya has pensado dónde instalar a tus huéspedes? ¿Cómo agasajarlos? ¿Qué planes hacer con ellos? ¿Te ayudo a ser el/la anfitrión/a perfecto/a?




Dormitorio y cuarto de baño de invitados / toalllas adecuadas
Alojamiento. Supongo que querrás lo mejor para tus invitados, por lo que les reservarás una de la mejores habitaciones de la casa -si no la mejor-. Es aconsejable tener un cuarto de invitados para estas ocasiones. En caso de no contar con él, tendrás que apañártelas para "construirles" uno. A ser posible tendrá un cuarto de baño cerca, y mejor aún, si es de uso exclusivo. No es necesario que sábanas y toallas sean de hilo, que, aparte de arrugarse muchísimo, las segundas no te secan de una buena ducha. Pero sí es conveniente que las sábanas sean 100 % algodón, no sólo porque son mejores y más suaves que las que llevan mezcla sino también porque existen personas alérgicas a determinados tejidos y no querrás que tu invitado amanezca con un sarpullido en el primer desayuno. No obstante, la lencería de hogar lucirá más si tiene algún bordado, una tira de puntillas... En cuanto al cuarto de baño, tiene que estar bien equipado con todos los sanitarios; mejor aún si tiene bañera, por si tu huésped quisiera relajarse tras el viaje o cualquier otro día. Tendrás que prepararle un neceser básico de baño: gel, champú, esponja, cepillo y pasta para los dientes, peine y cepillo, algodón, pañuelos de papel y papel higiénico suficiente para que no se vea en la tesitura de tener que pedirte otro rollo... Y un juego completo de toallas de rizo gordo, las más mullidas que tengas, que son las que mejor secan. Cuando me refiero a juego de toallas quiero decir tres del mismo juego: una de baño, otra de manos y la tercera de rostro o bidé, según se le quiera dar uso.

Dar la bienvenida con los brazos abiertos
La bienvenida. No todas las personas saben hacer la maleta perfecta y puede que tu invitado se encuentre entre estas personas. Si quieres más información sobre cómo hacer maletas, pincha aquí. Quizá llegue cargado de bultos para una estancia de un fin de semana. Ante situaciones como esta tienes que estar mental y prácticamente preparado, es decir, no asustarte cuando llegue y proveerle de un buen armario por si acaso. Traiga una bolsa de deporte o el equipaje completo- sombrerera incluida-, no torcerás el morro, si se me permite la expresión, ni le mirarás mal. Al contrario, le recibirás con los brazos abiertos y una enorme sonrisa: claves de todo buen anfitrión. Por descontado, le ayudarás con sus maletas. En primer lugar le ofrecerás algo de beber, de comer si viene hambriento y una ducha por si quiere refrescarse después del viaje. Tras estos  primeros momentos de bienvenida, lo mejor es dejar que se acomode, coloque la ropa en el armario y se organice sus propias cosas e, incluso, si quiere acostarse un rato para descansar.

Tu invitado como en casa
Confianza. Imagino que querrás que la estancia de tu huésped sea lo más cómoda posible, no sólo en lo material, cuestión que ya he tratado antes, sino también en lo personal, lo que viene a suponer que se sienta como en su propia casa. Entendemos que guardará las normas de educación básica, por lo que ese sentirse en casa será agradable para ambos, tanto en los momentos que esté acompañado por ti o por alguien de tu familia, como en los que, por determinada circunstancia se quede solo - supongamos que, por poner un ejemplo, tú sales a correr a las 6:00 de la mañana-.
No fisgar maleta de invitado
Si se produce la situación de que se quede solo por un espacio de tiempo, se entiende que puede leer un libro de tu biblioteca, encender la televisión, abrir la nevera para servirse un vaso de leche... cosas normales que uno realiza en su propia casa. Quizá quien se quede solo en casa seas tú, porque es tu amigo quien corre al amanecer. Aunque estés en tu casa, esta circunstancia no te da derecho a entrar en la habitación de tu invitado, abrir su armario -porque durante su estancia son "su" habitación y "su" armario, no lo olvides-, fisgar sus cosas y, en consecuencia, meterte en su intimidad.

Planes con amigos y en solitario
Planes. Lo más adecuado es que le incluyas en tus planes familiares, le presentes a tus amigos e integres en tu círculo social. No obstante, una cosa es invitar y otra forzar. Dependiendo del grado de confianza que exista entre vosotros haréis más o menos planes conjuntos, de un tipo o de otro. Lo que nunca debes hacer es insistir, a no ser que se trate de una persona tímida y hayas de animarla. Animar sí, insistir no. Además de hacer partícipe a tu invitado de tus planes, también será bueno que le aconsejes hermosos lugares donde realizar actividades varias, como pasear, hacer deporte, una escapada o ir de compras, si desea mantener también su propia independencia. Ofrécele opciones y que sea él/ella quien decida, si tomarse hoy unas cañas con tus amigos o  salir de excursión solo al pueblecito costero más cercano. Sé
No espiar a tu invitado
siempre discreto con sus planes personales, si le aconsejaste un sitio y fue, seguramente te lo contará, pero no seas excesivamente preguntón.  No querrás convertirte en ese anfitrión cotilla que quiere controlar todos los movimientos de tu visitante. De igual manera que no fisgas entre sus enseres personales, tampoco lo hagas con sus salidas, no sea que te veas en plan Inspector Clousoeu, preguntando de manera imprudente o, peor aún, siguiéndole por las calles. Si, como es lógico, le prestaste un juego de llaves, y una noche llega tarde no le hagas un tercer grado en el desayuno sobre dónde estuvo o con quién a la hora de autos, a no ser que estés deseando que no regrese nunca más.

La perfecta anfitriona te agasaja con una cena
Agasajos. No es necesario que cada vez que salgáis invites tú, pero si, al menos, la primera vez; el resto podéis alternaros o hacerlo a medias. Estando en casa los víveres corren de tu cuenta, evidentemente, pues no estás compartiendo piso, tema que daría para otra entrada. Es aconsejable que celebres una cena, con varios invitados, en su honor. Esta no ha de producirse la primera noche, pues puede estar agotado,  ni la última si parte al alba del día siguiente. Depende de cuánto dure su estancia, la harás en medio de la misma -caso de tratarse de un fin de semana- o la penúltima o antepenúltima noche -caso de tratarse de más tiempo: una o dos semanas-.

No prolongar el tiempo hasta romperlo
Tiempos. Vuelvo a reiterar que el grado de confianza es fundamental en estos temas. También cuenta mucho si vives solo o con tu familia y tu amigo sólo te conoce bien a ti. Las invitaciones de este tipo pueden ir desde un fin de semana a una semana o quince días. Una estadía más larga puede cansar a ambas partes o incluso provocar discusiones familiares. No por insistir en que se quede más tiempo vas a quedar mejor. Si no estás muy seguro de ello puedes arruinarte el resto de las vacaciones y si la confianza no es muy grande es probable que pongas  a la otra persona en un compromiso y tenga otros planes. Ya sabes, lo bueno, si breve, dos veces bueno.

LO QUE NUNCA DEBES HACER

1. Instalar a tu invitado en un cuarto cualquiera; menos aún en esa
buhardilla llena de telarañas.
2. Husmear entre sus cosas.
3. Hacerle sentir un extraño, que tenga que pedir permiso hasta para ir al
cuarto de baño.
4. No presentarle  a tus amigos.
5. Insistir demasiado para cualquier cosa.


La semana que viene "le daremos la vuelta a la tortilla": ¿Qué ha de hacer un buen invitado?
Mientras tanto, si tienes un invitado en casa... ¡Hazle disfrutar!







lunes, 6 de agosto de 2012

NO TE OLVIDES LA TOALLA CUANDO VAYAS A LA PLAYA


Estamos ya en agosto y para muchos es tiempo de vacaciones. Tal vez tú estás en la playa o tienes intención de ir unos días para broncearte, darte un chapuzón o simplemente contemplar el ir y venir de las olas, que siempre relaja. Supongo que querrás tener unos días tranquilos con personas agradables a tu alrededor. ¿Has pensado qué vas a aportar tú a tus vecinos de toalla o chiringuito? Te ofrezco algunas ideas.

Traje de baño y biquini
Traje de baño o biquini. También puedo añadir triquini y demás opciones que ofrece la moda de baño hoy en día. ¿Se trata de una elección sólo de gusto personal? ¿de comodidad? ¿de costumbre? ¿de tendencias? ¿O también puede ser una elección cívica? La cuestión es si con nuestra elección incomodamos a los demás bañistas. Es evidente que ya no se llevan aquellos trajes de baño con dos calabazas a ambos lados, pero ¿todo el mundo puede lucir todo? ¿ en cualquier parte? ¿en cualquier ocasión? En primer lugar tendremos en cuenta a la propia persona y más adelante hablaremos de los demás. Está claro que la edad es una cuestión importante a la hora de vestir en cualquier ocasión.
Ana Obregón inadecuada
Naty Abascal, Cari Goyanes y Blake Livey
adecuadas
Una señora entrada en años, por muy bien que se conserve, no debería vestir como una jovencita de veintiantos. Y si no lo hace en su día a día, ¿por qué se le olvida cuando se va a la playa? Otro aspecto importante es la posición. Un personaje público tiene que tener sumo cuidado con su imagen, más aún si se pertenece a la clase política o a la realeza. Por eso es más adecuado que la Reina, la Princesa de Asturias y las Infantas luzcan traje de baño completo y no biquini, aunque, a excepción de Su Majestad La Reina no todas lo han cumplido siempre. Esto por no hablar de políticos cuya imagen se ve devaluada por un desacertado look vacacional. Un tercer factor a tener en cuenta es la propia figura. No le sienta igual de bien un triquini a una persona de complexión
Iniesta inadecuado / Nadal adecuado
delgada y/o atlética que a otra entrada en carnes. El lugar también cuenta: Hay que discernir entre una playa nudista y una que no lo es para no llevar un biquini de la mínima expresión. Tampoco es lo mismo pasar el día en el barco de un amigo, pues será tu anfitrión quien marque las pautas de vestimenta. ¿Y si eres chico? Parece que está regresando la moda setentera del traje de baño tipo slip, es decir, un calzoncillo ajustado que marca todos los órganos sexuales masculinos y que resulta bastante antiestético, además de poco púdico. Hay opciones mucho más adecuadas para estar en una playa.
Paseando inapropiadamente vestidos
Paseando apropiadamente vestidas
Paseos por la playa. Darse un baño, ya sea de agua o sol, no es lo mismo que pasear de punta a punta a punta de la playa. Para estas ocasiones los chicos que lleven un traje de baño a medio muslo o más largo no tienen "problemas", pero en el caso de las mujeres siempre es más apropiado ponerse un pareo o unos shorts sobre el traje de baño que vistamos, bien sea entero o de dos piezas. A la playa no se va a "lucir palmito", tal y como titulan las revistas de moda sino a descansar y divertirse con la familia y/o los amigos, por los que es del todo innecesario desfilar por la orilla con tan sólo el traje de baño, que, como su propio nombre indica, es para bañarse y no para pasearse. ¿Y cómo llegamos y nos marchamos de la playa? Es una falta de decoro y educación hacerlo con tan sólo el traje de baño.
Ir a la playa / pasear por la playa / paseo marítimo de tarde
Si quieres encontrar
el look más adecuado
para realizar el recorrido del apartamento u hotel a la arena y otros similares pincha aquí. En algunos lugares se multa a las personas que no llevan camiseta o portan escasa ropa. Hay una modo de vestir para cada ocasión y actividad. Ir a la playa, pasearse por ella, bañarse, tapear en el chiringuito y tomarse unas copas en el paseo marítimo cuando el sol comienza a declinar son acciones diferentes y requieren de una indumentaria distinta.

Almorzando inapropiadamente
Almorzando apropiadamente
El chiringuito. Con el calor tenemos sed, nos apetece un helado o sencillamente llega la hora del almuerzo y hay que reponer fuerzas. Ha llegado la hora del chiringuito, no el de Gorgie Dann, sino ese en el que tomar la caña que te refresque, los mejillones que te revivan, el helado que te apetece o la paella, por la que casi todo español que se precie suspira en una jornada playera. Influirá la zona desde luego, porque puede ser un "pescaíto" frito si estás en el Sur o una fideuá si pasas tus vacaciones en Cataluña o un buen pulpo a la feira si descansas en Galicia, por poner algunos ejemplos de nuestra rica y variada gastronomía. ¿Y cómo has pensado acudir al chiringuito o restaurante playero? Seguro que no vas a a olvidar si eres varón que el pecho se cubre, porque lanzarse a comer a pecho descubierto y poblado denota, además de una grosería, una falta de higiene absoluta. La camiseta y las bermudas serán tus imprescindibles. Si eres mujer, sabrás que un sencillo vestido playero, un kaftán  o una camiseta con unos shorts serán tus aliados perfectos para tomar algo de manera adecuada. En los resorts del Pacífico, por ejemplo, prohíben expresamente la entrada en sus restaurantes, bares y discotecas en traje de baño.

En la playa
Juego de palas
Mascota corriendo
Niño haciendo pipí
Comportamientos desacertados. La playa es sinónimo de diversión y esta se presta a la práctica de algunos deportes que pueden resultar molestos para el resto de los bañistas. Por ejemplo, hacer castillos en la arena resulta inofensivo, pero jugar con palas y una pelotita puede sacarle el ojo a alguien, hacer footing en hora punta es un choque tras otro con absoluta seguridad, acercarse excesivamente al perímetro de la arena con una moto acuática es susceptible de accidente grave o mortal... Hay que ser muy respetuoso con los demás. Pasear a nuestra mascota tampoco está bien visto cuando hay gente y en algunos sitios está terminantemente prohibido. Aunque el verano incita al enamoramiento, los arrumacos excesivos a las 12 del mediodía o prácticas sexuales a la vista de todo el mundo no son procedentes, como tampoco lo es encontrarse un preservativo en la arena. El mar, del mismo modo que las piscinas no son un cuarto de baño comunitario, por lo que es preferible irse a orinar a otra parte. Existen trajes de baño para niños y para los más pequeños con espacio suficiente para el pañal. No hay que olvidar que los niños tienen padres y que estos son sus últimos responsables. Si vas con niños a la playa tendrás que estar pendiente de cuanto hagan. En las playas españolas está permitido realizar topless, pero conviene recordar que hay personas a las que puede resultarles no agradable, especialmente papás y mamás que prefieren resguardar a sus niños de algunas visiones y también tienen derecho a una vacaciones. Mi opinión personal es que si practicas el topless lo hagas en un lugar menos concurrido.

LO QUE NUNCA DEBES HACER


1. Elegir un traje de baño porque está de moda, aunque no sea el apropiado para ti.
2. No vestirte para ir a la playa.
3. Sentarte medio desnudo/a a comer en una barra o en una mesa.
4. No limpiarte de la arena y el yodo para comer.
5. Realizar actos anti-higiénicos.

Si estás en la playa o piensas ir en los próximos días te deseo que... ¡la disfrutes!

lunes, 12 de septiembre de 2011

REGRESO A BLOGGER'S END

Inspirándome en la novela de E.M. Forster y la versión cinematográfica de título homónimo dirigida por James Ivory, regreso a la blogosfera, tal y como prometí, en septiembre.

Ha sido un tiempo de trabajo, investigación, largos paseos por el mundo blog y búsqueda de identidad y profesionalidad nuevas. Espero que os gusten los cambios, que, a partir de ahora, podrán darse con más frecuencia.

En mi largo recorrido por la blogosfera he conocido un poco de todo: Gentes que se quedarán a hacerme compañía y a las que yo se la haré; gentes que no me aportan nada, pero que tienen su espacio; gentes descarnadas; blogs sin gentes... Una ya no sabe dónde está el "end" del mundo blogueril, pues es ya un círculo, que no tiene ni principio ni fin, el eterno retorno, la ida y el regreso a través de otros blogs o de los mismos. Ha sido realmente interesante y enriquecedor, pero ya toca volver a casa y el regreso no puede ser más grato gracias a todos cuantos me habéis esperado e, incluso, pedido que volviera a escribir. Ya sabéis, cada lunes, como siempre, espero aportaros novedades interesantes.

Gracias especialmente a Carmen Tébar de Mi low cost por su inestimable ayuda, a Lucía Benavente Lucía Be por su magnífica cabecera, a Javier Zamora por sus sabios consejos y a Pablo Sagastibelza por su gran apoyo.

lunes, 25 de julio de 2011

CERRADO POR VACACIONES

Este espacio permanecerá cerrado por vacaciones hasta el mes de septiembre. Vacaciones falsas, porque estaré trabajando para mejorarlo y poderos ofrecer aires renovados.  Seguiré visitando vuestros blogs.


Felicidades a los Santiagos, Jaimes, Jacobos y Yagos.

¡Feliz verano y gracias a todos!