lunes, 6 de junio de 2011

TÉ A LAS CINCO


Dedicado a mi amiga Amaya


Te propongo un plan de lo más apetecible. Tanto si eres amante de las infusiones como si no, el mundo del té es muy interesante y cada vez se abren más teterías donde degustar este manjar acompañado de un rica mezcla dulce-salado. El momento del té se presta a la conversación, la intimidad, hacer amigos... Te invito a tomar el té.

Emperador Shen Nung y planta de té o Camelia Sinensis
Origen del té. Según cuenta la leyenda, el descubrimiento de esta bebida proviene de China. El Emperador Shen Nung,
se encontraba descansando bajo un árbol pequeño mientras bebía agua hirviendo para calmar su sed. La brisa hizo caer una hoja del arbolito en su cuenco y el Emperador descubrió una bebida refrescante y algo amarga: el té. Corría el año 2.737 a. d. C. Todos los historiadores coinciden en el siglo III para dar una fecha de nacimiento al té.
Rama de té
La Camelia Sinensis es un arbusto perenne de unos dos años, con muchas ramificaciones, y cuya altura oscila entre uno y siete metros de altura, aunque, raramente, puede alcanzar los doce. Las flores tienen 5 pétalos, pero sólo se utiliza la hoja dura. Culmina en unas yemas, llamadas "pekoe" o pelusa blanca.

Cosecha.  La recolección es de una importancia vital para la calidad del té. El proceso es manual y requiere de gran destreza.

Proceso de recolección y elaboración hasta llegar a tu mesa
Hay tres modos de cosecha: Imperial, Fina y Ordinaria. En la Imperial sólo se recoge la yema terminal -brote o pelusa-, llamada Flowery Orange Pekoe y la primera hoja, Orange Pekoe, que es la siguiente al brote; se realiza entre marzo y abril. Para la Fina se selecciona la yema y las dos hojas siguientes, Pekoe, y se lleva a cabo de abril a mayo. La Ordinaria se produce de mayo a septiembre y se toma la yema más las tres hojas siguientes, Pekoe Souchong. La recolección es entre marzo y septiembre por ser época de más horas de sol y no lluvias.

Tés: Blanco, Verde, Rojo, Oolong, Negro y Prensado
Tipos de té, elaboración y conservación. Se distinguen cinco tipos de tés puros: Blanco, Verde, Oolong o semi-fermentado, Rojo o Pu Erh y Negro; después puedes encontar los aromatizados, que se mezclan con flores, frutos, especias... Los tés blancos y verdes no sufren procesos de transformación. El Blanco es el más puro, pues sólo se utiliza la yema, y recibe el nombre de Agujas de Plata. Para elaborar el té Verde sólo hay que humedecer y secar la hoja para que no coja moho. Existen dos modos de hacerlo: Al vapor como en Japón, cuyo resultado es un sabor más herbal, y tostado en sartén como en China. El té Oolong o semi-fermentado es una variedad entre el Negro y el Verde. Su proceso de elaboración es el mismo que para el Negro, pero su fermentación es incompleta y siempre se conservan las hojas enteras. El Rojo o Pu Erh es una variedad exclusiva del sudeste de China. Se prensa en estado húmedo y se conserva en habitaciones muy húmedas hasta el momento de su secado. El té Negro es el de consumo más habitual en Europa y el Earl Grey el más bebido del mundo. Su proceso de elaboración tiene cinco fases: marchitamiento, enrollado, cribado,
En bolsita de papel y en bolsita de seda
fermentación y desecación. La fermentación es fundamental para la calidad del té. La diferencia fundamental entre el té Verde y el Negro, aunque puedan proceder de las mismas hojas, se basa en que en el primero la hoja se cuece poco tiempo y el secado es natural, mientras que las hojas para el segundo son secadas artificialmente mediante calor, fermentación, que las vuelve obscuras. Se pueden recolectar hojas más bajas y, de hecho, se hace para la producción industrial. El té que se obtiene es de mala calidad y es el que se empaqueta en bolsitas de papel. El té que veas en bolsita de seda es bueno, pues conserva la hoja intacta y es de los primeros brotes. Para una excelente conservación el té no puede estar expuesto  ni a la luz ni al aire ni a la humedad, porque puede enmohecerse e impregnarse de olores. El recipiente ideal será de metal o porcelana.

Hervidor
Preparación. La mejor agua será la embotellada y preferiblemente de baja mineralización. Es básico no reutilizar el agua, porque esta pierde su oxígeno. Para calentar el agua utiliza un hervidor, que te permita controlar los tiempos y la temperatura; sólo las tisanas e infusiones pueden infusionarse en agua hirviendo, con el té quemaríamos la hoja.
Mug y taza de té

Calienta primero el hervidor con agua hirviendo, vacíalo, introduce el filtro con el té y pon entonces el agua definitiva para preparar el té. Si se trata de una taza individual, tipo mug, que es la más utilizada, la medida es de una cucharita de té. Si preparas una tetera, pon entonces una cucharadita por persona y una más para la tetera.

Típico servicio de té inglés
Afternoon Tea. La hora del té en Inglaterra es la
tradicional del título de este post, aunque los
ingleses toman té a todas horas. El té llegó a Europa en el siglo XVII  con los mercadres holandeses, pero se popularizó en Inglaterra en el XVIII gracias a la 7ª Duquesa de Bedford que creía desfallecer entre el desayuno y la cena, las dos únicas comidas que se realizaban en las Islas por aquella época. El té era transportado por barco desde las colonias británicas en la India. Para que no se estropeara durante el viaje le añadían brea. Actualmente existen salones de té donde venden este té Negro fuerte con un ligero sabor a brea. Si te gusta, puedes tomarlo o comprarlo. Sólo lo aconsejo para los que somos muy teteros. Lady Anna Stanhope, la Duquesa, comenzó a invitar a sus amigos a tomar el té acompañado de pastelitos, sandwiches -los más populares son los de huevo con pepino, huevo con cress, queso cheddar con tomate y jamón cocido- y los tradicionales "scones" con mermelada y mantequilla. También se pueden servir zumos de frutas y sorbetes, si el tiempo acompaña.
Muchas damas de la alta sociedad siguieron su costumbre y el "tea time" se convirtió en un momento de relax en la Inglaterra victoriana y una excusa para invitar amigos y conocer otros nuevos. Inicialmente fue una costumbre femenina, ya que eran las mujeres la que no realizaban vida social fuera de sus casas y el "afternoon tea" les permitió iniciar sus propias tertulias sin salir de casa o yendo a casa de otras señoras. Posteriormente comenzaron a abrirse los jardines para el té y en el siglo XX los salones de té.

La decoración del "afternoon tea" es muy cuidada y se coloca la vajilla para el té, la tetera a juego o la de plata, servida la primera por la infitriona, aunque sea traída por el servicio en caso de tenerlo, y las mantelerías y las flores combinan con la habitación y van a tono con la época del año en que nos encontremos. Por ejemplo en Primavera es bastante habitual que te inviten a tomar el té en una casa de campo en plena naturaleza. Las mesas se adornan con flores del jardín, que en esta temporada suelen ser amarillas, verdes y violetas. Manteles, servilletas y porcelana harán juego con los arreglos florales. En Verano se toma el té en el jardín o cerca de este, teñido de colores. Unas de las flores más utilizadas son las rosas rojas sobre manteles de lino blancos. En Otoño, la meteorología inglesa manda y hay que recogerse en las salitas de estar de las casas. Para los tés de Otoño se envían invitaciones formales por escrito. En Invierno, las invitaciones también son por escrito, pero más informales. El té suele tomarse junto a la chimenea de los hogares. La función principal de las tardes de té es la de visitar y departir con amigos y conocidos.
Señoras tomando el té en las distintas estaciones
Dependiendo de la estación del año, también existen unas normas y unos temas de conversación más usuales que otros. Es labor del anfitrión/a escoger a unos invitados que puedan llevarse bien, encontrar afinidades, dirigir la conversación y hacer que todo el mundo disfrute del momento de la merienda. Siempre se ha considerado más educado escuchar que hablar en exceso, especialmente si se trata de una dama o de una persona joven. Los orgullosos y pretenciosos están mal vistos en la sociedad británica así como los cotilleos malsanos. Resulta apropiado modular la voz y adoptar un tono sereno, pausado y de volumen suficiente para ser escuchado, pero no elevado -cuestión que los españoles practicamos bastante mal-. No se utilizan expresiones vulgares ni vocabulario inadecuado. En Primavera se hablaba sobre temas distraídos como las nuevas modas europeas y era una buena estación para invitar a jóvenes varones a introducirse en sociedad y practicar así, el arte de conversar.
En Verano, las conversaciones eran muy relajadas y naturales, se contaban anécdotas intrascendentes, pues el calor impedía la máxima concentración de los invitados, que por el sol estaban más cansados. En Otoño la conversación, al tratarse de invitaciones formales, se volvía tanbién de este modo. Se trataban temas serios, como política, arte... por lo que debías estar bien  informado para participar.
Vajilla y cubiertos para té
En Invierno las reuniones eran más informales junto a la chimenea. Era época para introducir en sociedad a jóvenes señoritas, que guardaban silencio hasta que aprendían a  desenvolverse. Estas eran presentadas a los jóvenes caballeros. De esta manera se las preparaba para entrar en la conocida "season" o temporada, que comienza después de Navidad y concluye  a mediados de verano, poco después de las Carreras de Ascot, tras muchas fiestas, conciertos y eventos sociales de toda clase a los que acudir. Hay costumbres que han evolucionado -en referencia a la mujer y la formalidad o no de cada invitación, principalmente-, pero la tradición del té y la buena conversación se continúa manteniendo, así como la "season". Como siguen diciendo los ingleses: "Una taza de té lo arregla todo".

LO QUE NUNCA DEBES HACER

1. No agradecer una invitación a tomar el té.
2. Acompañar el clásico "afternoon tea" de macarrons a la francesa o de churros
a la española.
3. Calentar el agua en el microondas. Sufre radiaciones y pierde sus propiedades.
4. Desprenderse del platito que está bajo la taza. Si no se toma el té sobre una mesa se eleva el platito en la mano izquierda mientras se coge la taza con la derecha para beber.
5. Levantar el dedo meñique al coger la taza. Es una vulgaridad y una cursilada.

Y ahora ya puedes calentar el agua e infusionar un buen té ¡y disfrutarlo!